Baños con plantas medicinales

Las plantas medicinales también las podemos añadir en nuestros baños fríos o calientes. Los fríos no deben alargarse mucho. Estos baños nos relajan y aportan todas las propiedades medicinales que contiene la planta al entrar en contacto directo con nuestro cuerpo. Para disfrutar de un baño medicinal llenaremos la bañera con agua caliente a una temperatura de ente 30 -32 grados y añadiremos un par de puñados de la hierba elegida, más sencillo imposible.

Los baños nos relajan y aportan todas las propiedades medicinales que contiene la planta

Cocimiento o Decocción

Esta es una de las formas más habituales de preparar las plantas medicinales para su ingesta después de la infusión, no hay que confundir estos dos métodos.

La decocción parte la cocción de la planta desde frío mientras que en la infusión agregamos líquido caliente a la planta, pero normalmente solo se utiliza para cocer las partes duras de la planta como pueden ser las cortezas, las raíces o los tallos gruesos.

El procedimiento es el siguiente, en un recipiente adecuado (olla, pote, cazo, etc) se pone la cantidad de agua apropiada y a esta se le añaden las partes de las  plantas antes citadas y desmenuzadas a ser posible, todo esto se pone en frío al fuego y hervir durante poco tiempo (4 – 6 min) a fuego lento ya que una larga y fuerte cocción eliminaría los principios vitales de la planta ,  pasado este tiempo se deja reposar 10 minutos y posteriormente podemos colarlo.

Tomar de una a varias tazas al día según indicación y aunque se pueden endulzar un poco, las decocciones es mejor tomarlas sin ningún añadido. Un ejemplo de decocción:

Decocción de jengibre.
Colocar 15 gramos de rizoma de jengibre en una taza de agua y hervir durante 6 minutos, reposar otros 10 minutos, colar y tomarla antes de dormir. Está infusión es digestiva y evita los gases de las malas digestiones.